jueves, 12 de marzo de 2009

Abandono de los tratamientos de reproduccion asistida

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UNA DE CADA CUATRO PAREJAS ABANDONA LOS TRATAMIENTOS DE REPRODUCCIÓN ASISTIDA POR ESTRÉS PSICOLÓGICO.

Madrid 12/03/2009
Merck Serono, en colaboración con el Grupo de Interés de Psicología de la Sociedad Española de Fertilidad (SEF), ha editado el manual "La importancia de los aspectos emocionales en los tratamientos de reproducción asistida" para ayudar a aquellas parejas que abandonan este tipo de procesos por estrés psicológico, algo que sucede en España en 1 de cada 4 casos.

El presidente de la SEF, Buenaventura Coroleu, la coordinadora del Grupo de Interés de Psicología de esta misma Sociedad, Vicenta Giménez, y el director de la Unidad de Fertilidad de Merck Serono, Juan Vila, destacaron durante la presentación del manual que entre el 40 y
el 60 % de las parejas con problemas de fertilidad abandona de manera temprana los tratamientos de reproducción asistida debido al desgaste psicológico y el estrés emocional que el proceso les genera.

Por ello, ambas entidades decidieron editar este libro de consulta en el que los pacientes en tratamiento de reproducción asistida podrán encontrar toda la información clave para aclarar sus dudas y ayudarles en momentos de incertidumbre.

El manual contará con una tirada de 20.000 ejemplares y se distribuirá de forma gratuita en las unidades de reproducción de centros públicos y privados.
Los expertos previeron que la obra tenga suponga una gran ayuda para las personas que padecen este problema en España, al tratarse del país europeo donde se realizan más tratamientos de fertilidad.

La maternidad, cada vez más tardía.
Coroleu explicó que la esterilidad afecta a alrededor de un 20% de las parejas que intentan concebir un hijo.
Según el doctor, cada año se incrementa el número de personas que acuden en busca de ayuda por este problema debido, principalmente, a que las futuras madres deciden procrear a edades muy tardías.

En este sentido, concretó que, por este retraso de la maternidad, la edad media a la que la mujer tiene el primer hijo se encuentra entre los 35 y los 40 años, cuando la mejor edad biológica para ello es de entre los 20 y los 30 años.
Según el presidente de la SEF, el 80 % de las pacientes que se someten a estos tratamientos tienen entre 30 y 40 años, mientras que un 55,7 % de las receptoras de ovocitos supera los 40.

No obstante aseguró que un 70 % de los casos resulta exitoso, después de 1 año de tratamiento, como media.
El error reside, en palabras de Coroleu, en que el 62,4 % de las parejas abandona el tratamiento después del 3º ciclo, a pesar que estadísticamente la probabilidad de concepción mejora después de múltiples exposiciones a distintos tratamientos.

Ayuda del personal sanitario.
Los doctores concretaron que, según los estudios sobre este campo, el 66 % de las pacientes afirma abandonar el tratamiento por sentir que había hecho todo lo posible y un 42 % alega sentirse incapaz de afrontar otro ciclo después del fracaso de los anteriores.
"Se ha comprobado que no renuncian al proceso por un mal pronóstico, sino por falta de información o razones psicológicas, por lo que es muy importante que la paciente reciba todos los datos necesarios, desde los posibles tratamientos médicos hasta los aspectos emocionales a los que se deben enfrentar", explicó Juan Vila.

Por su parte, Vicenta Giménez destacó que la infertilidad desestabiliza el equilibrio emocional y de pareja, por lo que la autoestima se resiente y surge un aislamiento social y personal, sentimiento de culpabilidad, ansiedad, depresión o cambios de relación en la pareja.
Pero éstas no son las únicas consecuencias, pues el estrés puede contribuir a la infertilidad en sí misma, ya que produce alteración de las hormonas responsables de la fertilidad, disminuyendo, tanto la capacidad reproductiva femenina, como la calidad seminal.

En este sentido, destacó que un factor clave para reducir esta carga es la atención y ayuda por parte del equipo sanitario, que debe ser más consciente del estrés psicológico asociado a los múltiples intentos de fecundación (esto reporta beneficios al 86 % de los sujetos que inicialmente no lo demandaban y también al 96 % de los pacientes que sí lo habían solicitado).

Arantxa Mirón Millán