lunes, 27 de septiembre de 2021

Osteocondroma: Crecimiento anormal de hueso y cartílago

LUIS  A. BAHAMONDE MUÑOZ, 28/01/2003
En ocasiones ni siquiera se percibe, otras veces es posible notar una pequeña protuberancia dura y que molesta un poco. Sin embargo, hay casos en que el problema se hace más evidente, y se puede observar un acortamiento o deformación de algunos miembros.
Se trata del osteocondroma o exostosis cartilaginosa, un desarrollo anormal de cartílago y hueso, que suele afectar a los huesos largos de la pierna, la pelvis o el omóplato.
Esta enfermedad, desconocida para la mayoría de la gente, es el crecimiento óseo benigno más común, supone el 44% de los tumores benignos y el 20% de todos los tumores primarios del hueso, según un artículo publicado por el Servicio de Cirugía Ortopédica y Traumatología del Instituto Valenciano de Oncología, en España.
De acuerdo con el doctor Luis Bahamonde, traumatólogo encargado del equipo de tumores óseos de Clínica Alemana, 'el osteocondroma está catalogado en general como un tumor benigno del hueso, pero no corresponde propiamente a un tumor, sino a una formación de hueso y cartílago que nace a partir de un crecimiento anómalo en ciertas áreas de un esqueleto en desarrollo'.
Esta enfermedad, tiene componentes genéticos, por lo tanto suele ser hereditaria. Se manifiesta durante el período de crecimiento esquelético, es decir, en niños y adolescentes, sin embargo, hay personas que sólo lo perciben en la etapa adulta y recién ahí consultan a un especialista.
El traumatólogo sostiene que 'durante el año se recibe entre 10 y 12 pacientes con este problema, depende del grado de preocupación que le preste cada persona, porque muchos lo pueden tener, pero son pequeños y como no les molesta mucho, no consultan'.
Generalmente la enfermedad se presenta con sólo un osteocondroma, pero también es posible que haya múltiples masas óseas y en estos casos se habla de osteocondroma múltiple.
Cuando se transforma en maligno
'Los osteocondromas casi siempre son benignos, muy rara vez se transforman en malignos, cuando esto ocurre reciben el nombre de condrosarcoma', explica el doctor Bahamonde. 
En estos casos, a diferencia de un osteocondroma común, la protuberancia sigue desarrollándose después que terminó el crecimiento del esqueleto (18 años), además hay dolor constante y agudo, sobre todo en la noche, el cual es muy difícil de aliviar.
Estos síntomas ya son motivo suficiente para preocuparse. 
Luego a través de diversos exámenes, como radiografía, escáner y/o resonancia magnética, es posible precisar más el diagnóstico. 
Los osteocondromas benignos tienen una cubierta pequeña de cartílago, mientras que en los malignos se observa un capuchón de cartílago que está creciendo más de la cuenta, porque es aquí donde aumentan las células cancerígenas (Ver imágen de escáner).
De acuerdo con el doctor Bahamonde, 'en general, son condrosarcomas de bajo grado, no son tan agresivos, pero si no se tratan a tiempo se comportan como cualquier tumor maligno y existe la posibilidad de que se produzca metástasis y finalmente maten al paciente'.
Cuando se trata de un solo osteocondroma habitualmente es benigno, por el contrario, si hay múltiples osteocondromas la probabilidad de ser maligno es mucho más alta.
Los malignos aparecen principalmente en la pelvis, porque la cavidad pelviana cuenta con más espacio para que se desarrollen sin que se note, entonces tienen más tiempo para crecer y diseminarse. 'En ocasiones pueden llegar a crecer bastante, hemos visto casos en que tienen un tamaño de hasta 20 centímetros, los que son más habituales en la pelvis'.
Cuando se trata de un osteocondroma benigno único, la conducta a seguir es mantener al paciente en observación, a través de un control médico periódico. En cambio, en caso de tratarse de un tumor maligno, debe necesariamente extirparse con cirugía.