martes, 24 de mayo de 2011

El dolor como enfermedad no como síntoma

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EN LAS UNIDADES ESPECIALIZADAS, EL DOLOR ES TRATADO HOY COMO UNA ENFERMEDAD, NO COMO UN SÍNTOMA

José Manuel Trinidad Martín-Arroyo.Cádiz 04/05/2011
Las Unidades del Dolor en los hospitales españoles aplican en la actualidad novedosos tratamientos no sólo a aquellos que padecen dolor oncológico, sino a todo tipo de pacientes que sufren distintas clases de dolor, según se ha puesto de manifiesto en una sesión celebrada recientemente en Cádiz sobre este tema.
"Muchos pacientes creen, cuando llegan a nuestra Unidad, que ya no tienen remedio y que vienen a que les demos morfina", explicó el doctor José Manuel Trinidad Martín-Arroyo, especialista del área Anestesia y Reanimación de la Unidad de Tratamiento del Dolor del Hospital Puerta del Mar de Cádiz, durante la IXª sesión del Aula de Pacientes de la Cátedra Externa del Dolor Fundación Grünenthal-UCA celebrada en Cádiz bajo el título "¿Qué pacientes deben acudir a la Unidad del Dolor?".

El ponente se refería a uno de los muchos mitos que circulan sobre estas unidades.
"En realidad", añadió, "tratamos a pacientes que sufren dolores de todo tipo e intensidad, y consideramos el dolor como una enfermedad, no un síntoma".
En estas unidades multidisciplinares se ofrece un abanico de tratamientos que tiene como objetivo reducir el sufrimiento que padecen los pacientes y mejorar su calidad de vida, en algunos casos evitando la cirugía.

Nuevos tratamientos"Antiguamente, estas unidades se encargaban, en su mayor parte, de tratar a pacientes con dolor por cáncer. Hoy atienden a pacientes con distintos tipos de dolor y patologías, como lumbalgia crónica, ciática, hernia discal, cefalea, y herpes zoster", señaló el ponente, y añadió que para hacer frente a dolores de intensidad severa, las citadas Unidades emplean una serie de nuevos tratamientos, además de terapias con fármacos opioides potentes.

Uno de ellos es la técnica de infiltraciones guiadas por rayos, "que consisten en alcanzar el punto exacto en la columna vertebral, donde se genera el dolor, para lograr aliviarlo".
Otro tratamiento novedoso en este sentido es la neuroestimulación medular o periférica, que consiste en alterar la cadena de transmisión del dolor -desde los receptores donde se produce el daño hasta el cerebro- mediante impulsos eléctricos.
Cabe citar también la adhesiolisis, una técnica que se basa en 'romper' la fibrosis que produce una cicatriz tras una intervención quirúrgica de columna.

Toxina botulínica
Un producto utilizado con frecuencia en la lucha contra el dolor es el Botox.
Al decir de Trinidad Martín-Arroyo, "la inyección de toxina botulínica (Botox) se emplea en contracturas musculares para relajar la musculatura. Está indicado para contracturas en el músculo psoas, trapecio, piramidal y cuadrado lumbar, y en aproximadamente media hora el paciente recibe el alta".
En otro apartado de su ponencia, Trinidad Martín-Arroyo cuestionó el estigma cultural hacia el uso de los opioides.
"Los pacientes quieren dejar de tomarlos cuanto antes o incluso se oponen a usarlos. En muchos casos tenemos que convencerlos de que hoy en día es un tratamiento muy seguro, con un perfil de seguridad alto, donde no observamos conductas adictivas. La lenta liberación del mórfico nos permite aumentar la dosis cuando el dolor es más intenso y disminuirla cuando remite sin problemas".

Otro mito que citó fue la duración de los tratamientos para combatir el dolor.
"Un tratamiento para aliviarlo puede ser de por vida. El dolor es algo muy molesto, que influye dramáticamente en la calidad de vida de los que lo padecen. Sin embargo, a algunos pacientes les cuesta entender que a veces es necesario tomarse un fármaco todos los días de manera indefinida para no padecerlo. En este sentido, el tratamiento del dolor puede asemejarse al de la hipertensión, el cual suele implicar la toma de medicamentos de manera regular y de por vida".

La Cátedra Externa del Dolor
La Fundación Grünenthal y la Universidad de Cádiz, UCA, firmaron en febrero pasado un acuerdo de colaboración para crear en ésta última la Cátedra Externa del Dolor, la segunda con estas características en nuestro país.
Se trata de una iniciativa conjunta de ambas instituciones que promueve la investigación avanzada en el diagnóstico y tratamiento del dolor, la formación dirigida a profesionales sanitarios, la educación sanitaria a pacientes, así como la promoción y divulgación científica.