martes, 15 de julio de 2014

Celulas madre contra las cicatrices

vall dhebron inyecta
 immedicohospitalario.es/15 de Julio de 2014

Vall d´Hebron inyecta células madre adultas de los pacientes para mejorar las cicatrices de las quemaduras.

Se trata de una técnica regenerativa, fruto de muchos años de investigación clínica, que consiste en obtener del tejido adiposo de los propios pacientes, células madre adultas que se inyectan en las cicatrices que han dejado las quemaduras, para aumentar su elasticidad.
El Servicio de Cirugía Plástica y Quemados del Hospital Universitario Vall d'Hebron ha realizado con éxito el tratamiento de las cicatrices que dejan las quemaduras, especialmente aquellas que afectan a una superficie considerable de piel, mediante la aplicación de técnicas regenerativas con células madre adultas derivadas del tejido adiposo de los mismos enfermos. 
De momento, la técnica se ha aplicado a 2 pacientes, aunque es aplicable a un nº importante de enfermos, especialmente los que tienen secuelas en grandes zonas del cuerpo.
El tejido de los enfermos se obtiene con pequeñas incisiones milimétricas, a través las cuales se aspira el tejido adiposo para poder aislar las células madre adultas y la fracción mesenquimal. Una vez preparadas, se inyectan de nuevo dentro de las cicatrices y sus tejidos blandos, mediante instrumentos de un diámetro muy reducido que permiten la introducción de un pequeño nº de células en cada área tratada. 
Las células madre mesenquimales crean así un microambiente en el tejido que estimula la creación de nuevos vasos, secretan factores de crecimiento y promueven la creación de nuevas estructuras moleculares que regulan la deposición de colágeno (elemento de la cicatriz) y aumentan los elementos elásticos, lo que crea, a largo plazo, una estructura física más parecida a los tejidos normales.
El objetivo de este innovador tratamiento consiste en mejorar las características físicas de las cicatrices para poder aumentar su elasticidad, flexibilidad, mejorar las secuelas antiestéticas y aumentar el estado de vitalidad de estos tejidos. 
Las células y el tejido implantado tienen la capacidad de vivir en las zonas de nueva implantación y aumentar la viabilidad y la calidad de las cicatrices. Una vez arraigan, tienen la potencialidad de crear una nueva estructura dentro de las cicatrices que hace que mejoren la arquitectura de la nueva dermis y aumente su capacidad funcional, lo que permite una mejora significativa de la calidad de vida de los enfermos. Los pacientes tratados refieren un aumento de la flexibilidad, mayor hidratación y mejora del contorno de las cicatrices. Los beneficios de este tipo de terapia, que se pueden trasladar a cualquier atrofia en los tejidos blandos, se hacen patentes transcurridos unos meses, ya que las células madre regeneran y optimizan la calidad de los tejidos después de un tiempo prudencial desde implante.