sábado, 4 de julio de 2015

Encuentran en modelos animales una nueva opción terapéutica para niños con sarcoma de Ewing




Un consorcio de investigación formado por los hospitales Virgen del Rocío, Sevilla, el Sant Joan de Déu y el Institut d’Investigació Biomèdica de Bellvitge (IDIBELL), de Barcelona, ha encontrado una nueva alternativa terapéutica para los menores que padecen sarcoma de Ewing, un tumor pediátrico maligno de hueso y partes blandas; este estudio de Fase I se ha llevado a cabo en los laboratorios y el animalario del Instituto de Biomedicina de Sevilla (IBiS).
El Sarcoma de Ewing, sin embargo, tiene en la actualidad una posibilidad de curación inferior al 20% para aquellos pacientes que presentan con una enfermedad diseminada (metástasis) o que sufren una recaída post-tratamiento. Según Enrique de Álava, director de la Unidad de Gestión Clínica de Patología del Hospital Virgen del Rocío y del grupo de Patología Molecular del IBiS, “nuestros resultados demuestran que la combinación de Trabectedina y Olaparib podría suponer una nueva estrategia terapéutica que debería ser estudiada en mayor profundidad, para que puedan beneficiarse de ella los pacientes de esta enfermedad en un futuro próximo”.
El trabajo demuestra que la combinación de 2 principios activos logra la remisión completa de este tumor maligno de hueso y partes blandas, en todos los casos estudiados conjuntamente con los hospitales Sant Joan de Deu y Bellvitge. Los investigadores combinaron 2 principios activos, Olaparib y Trabectedina, que demostraron en modelos animales que mejora la sensibilidad de las células cancerígenas a estos fármacos, lo que parece aumentar su efecto. De hecho, observaron la remisión completa del cáncer en el 100% de los casos por un periodo muy prolongado.
Combinación sinérgica.
Las células del sarcoma de Ewing necesitan mantener los mecanismos de reparación del daño del ADN en buenas condiciones para sobrevivir y continuar dividiéndose. La Trabectedina, sin embargo, provoca rupturas y alteración de la estructura del ADN de la célula cancerosa, por lo que induce a la muerte celular. El Olaparib, por su parte, trabaja en la misma línea, bloqueando la acción de un gen (PARP1), cuya función es reparar el daño en el ADN cuando detecta lesiones. La combinación de ambos principios activos es sinérgica y consigue eliminar el sistema de reparación del ADN al completo, obteniendo un efecto antitumoral mucho más potente que el logrado con la aplicación de cada fármaco de manera individual.
Los resultados de dicho estudio en modelos animales preclínicos, a los que se injertan líneas celulares o implantes tumorales de pacientes con sarcoma de Ewing, acaban de ser publicados en la revista Oncotarget.  La Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) y el Instituto de Salud Carlos III han financiado esta iniciativa de los doctores Enrique de Álava, citado anteriormente, Jaume Mora, director del grupo de investigación de biología molecular del Hospital Sant Joan de Déu de Barcelona, y Òscar Martínez, director del grupo de sarcomas del IDIBELL. El estudio fue desarrollado principalmente por los doctores José Luis Ordóñez y Ana Teresa Amaral, además de otros investigadores de las citadas instituciones y del Centro de Investigación del Cáncer de Salamanca.