sábado, 4 de abril de 2015

Evalúan la relación entre riesgos y beneficios de la radiación



La nueva directiva europea obligará a que se controle y documente la dosis que reciben los pacientes cuando se someten a estudios radiográficos.
REDACCIÓN | Madrid - 31-03-2015 | 
Las normas de seguridad que regulan la protección contra la exposición a radiaciones ionizantes y las novedades en los sistemas de gestión de la dosis de radiación y contraste que recibe el paciente cuando se somete a una prueba de imagen diagnóstica han sido los ejes principales de la jornada organizada por la Asociación de Radiólogos del Principado de Asturias (ARPA) en colaboración con Bayer.
Bajo el título, “Avanzando en el manejo de la dosis de radiología”, la jornada se ha celebrado en el Colegio de Médicos de Asturias, y ha contado con la participación de la presidenta de ARPA y radióloga del servicio de radiología del Hospital Álvarez-Buylla de Mieres, la doctora Mar Pérez-Peña; el facultativo especialista en radiofísica, del servicio de radiofísica hospitalaria del Hospital Virgen de las Nieves de Granada, el doctor Julio Almansa; Laia Febrer, Marketing & Service Manager y Carlos Muñoz, Clinical Application Specialist, ambos de Bayer.
RADIOPROTECCIÓN PARA PACIENTES
Los beneficios para la salud de la diagnosis mediante rayos X y medicina nuclear son indiscutibles. Sin embargo, debe tenerse en cuenta que la exposición a las radiaciones ionizantes también conlleva el riesgo de padecer ciertos efectos que depende de la energía total de la radiación absorbida (en joule) por unidad de masa (en kg). Esta magnitud se conoce como dosis absorbida y se expresa en gray (Gy).
Por tanto, en la práctica médica se debe llevar a cabo una evaluación de la relación riesgo/beneficio que exige un mayor conocimiento de los efectos biológicos asociados a la irradiación.
El principal objetivo de la protección radiológica al paciente consiste en minimizar el riesgo aparente sin sacrificar, o limitar innecesariamente, los beneficios obvios en la prevención, el diagnóstico y la cura eficaz de enfermedades. A tal fin, la protección radiológica al paciente establece normas de actuación basadas en la justificación del procedimiento médico y en la optimización de la práctica.
Esta optimización está orientada a asegurar la mínima dosis al paciente que cumpla con el correspondiente objetivo clínico. No puede llevarse a cabo mediante restricciones de dosis que pueden suponer una reducción de la eficacia diagnóstica o el tratamiento y ser más perjudiciales que beneficiosas.