jueves, 30 de mayo de 2013

El Condrocito, una oportunidad terapéutica en Traumatología y Cirugía Ortopédica

El doctor Pedro Guillén, fundador de la Unidad de Investigación de la Clínica CEMTRO, ha publicado el libro 'El Condrocito, una oportunidad terapéutica en Traumatología y Cirugía Ortopédica', con el que el autor justifica el estudio del cultivo de condrocitos autólogos y realiza una actualización del tratamiento de las lesiones del cartílago.
 
 
acta sanitaria.|Madrid 28/05/2013
El Condrocito, una oportunidad terapéutica en Traumatología y Cirugía OrtopédicaLa obra repasa la evolución de esta técnica con la que se ha conseguido reparar la lesión osteocartilaginosa y evitar la osteoartrosis, enfermedad que rebaja en gran medida la calidad de vida del paciente. El implante de cartílago, comenta el doctor Guillén, "supone una gran esperanza para recuperar la funcionalidad de las articulaciones dañadas consiguiendo buenos resultados en el 85-90% de los casos". El número de lesiones por traumatismos de tráfico, trabajo y, sobre todo, por el deporte es muy frecuente, "lo que motiva a los traumatólogos a estudiar la forma de hacerles frente para evitar que degeneren en osteoartrosis".
En la presentación, el profesor Julio R. Villanueva escribe que en este libro, en 1º lugar, se quiere justificar el estudio del cultivo de Condrocitos Autólogos, para realizar posteriormente una actualización del tratamiento de las lesiones condrales y osteocondrales por distintos métodos, que ha ido perfeccionándolos con mejores procedimientos y a lo largo de sucesivas experiencias.
El autor realizó en 1996 su 1º implante en España, de Condrocitos Autólogos en una rodilla. Desde entonces ha realizado más de 400 intervenciones y durante los últimos 6 años los cultivos se vienen realizando en la Sala Blanca o Estéril, 1ª sala Terapéutica existente en España e instalada en la Clínica CEMTRO de Madrid. En esta Sala Blanca o Estéril, pionera en el país se producen células que se aplican en otros hospitales de España y de otros países.

Por su parte, el autor expone en la introducción que ésta es una nueva tecnología en la que aún queda mucho camino por recorrer, camino que se irá haciendo a medida que se vaya conociendo con mayor amplitud la célula, su regulación basada en un equilibrio exquisito entre todos los compuestos químicos que sintetizan y las componen; y cuáles son las bases moleculares en las que se fundamenta la comunicación intercelular. Todo ello hace pensar que, numerosas células se adhieran y trabajen juntas para formar un ente superior : el tejido. Y cómo tejidos formados por células diferentes se unen para formar un órgano. 
No tenemos dudas acerca de que todo este conocimiento se logrará un futuro próximo, y que la utilización de la terapia celular e ingeniería tisular de una manera global será una realidad.